08 enero 2007

20 mariposas en mi cajón

Abrí el segundo cajón del lado izquierdo de mi armario y adivina lo que me encontré; 20 mariposas en un cajón.
Eran demasiado bellas, de colores y tamaños distintos que incluso me distrajeron de la hora y mi reunión para enfocarme sólo en ellas. Comencé a sacarlas de su lugar de origen para poder ver y tocarlas mejor. Mientras iba sacando una a una con mucho cuidado y nervios, ya que se movían y me hacían cosquillas en las manos, lo cual me pareció muy gracioso, pero por unos segundos me distraje e imaginé esta misma sensación en el estómago ¿será este sentimiento que describen tan erróneamente cuando se está enamorada? -pensé-
Mientras seguía sacando estas preciosuras, que la verdad no sé qué hacían en mi cajón, me di cuanta que al fondo había una sandia, una pequeña sandia, la cual extrañamente se reía escandalosamente de mí, qué se viene a creer esta fruta que ni siquiera me gusta, la tomé cuidadosamente, porque por lo demás era miniatura y apenas me cabía en los dedos y la dejé junto a mi cama con cierto disgusto.
Cuando me voltee nuevamente al cajón me di cuenta que junto a la sandia habían dos objetos pelándose por algún extraño motivo, intenté acercarme un poco y me llegó un golpe en mi ojo derecho, dije un par de garabatos, los cuales no voy a reproducir en estos instantes, y algo me pidió disculpas. Me acerqué nuevamente y me percaté que era aquella preciosa gimnasta rítmica que mi madre me habría regalado hace unos chorocientos años atrás y que incluso di por perdida, ella estaba combatiendo codo a codo con un atractivo ken que en algún momento de su contienda habría perdido su cabeza. Mientras ellos peleaban y ella le sacaba en cara sus tantos engaños con barbies y polly pocket, los aparté hacia el lado izquierdo, porque algo brillante me llamó la atención.
Y fue ahí cuando encontré lo que andaba buscando y que por algunos momentos perdí de mi memoria, dejando de lado la causa por la cual había abierto semejante cajón. Allí estaban mis hermosos aros que combinaban perfectamente con mi ropa de aquel día. Recordé mi reunión, vi la hora y el tremendo desorden que había dejado a mi alrededor, acomodé a mi gimnasta junto con el ken, que por cierto ya se estaban reconciliando cosa que yo no quería ver, los dejé a un lado puse la pequeña sandia que se seguía riendo de mí, lo cual me molestó un poco, pero me dio algo de pena encararla y que se pusiera triste, preferí que se siguiera riendo y fuese feliz y, cuidadosamente, ubiqué una a una las 20 mariposas en el cajón de mi armario.

4 comentarios:

  1. waaaaaaaaaaaa.... no entender!! osea entiendo lo q está escrito, nosé si tiene algun trasfondo.. deberás contármelo yaa???
    jaja.. pero estaba entreteeee.. me acordé de toos mi jugueteees q hace no mucho regalé... tantos recuerdos ahí. a veces me entretiene meterme a un cajón q abro hace muuuucho tiempo... me causa ansiedad saber q de seguro me econtraré cn algo q diré "oooooooh q weeeeena" jajajaj... como 20 mariposas =)

    siposss.. no recibí tu msje =(.. tengo cel nueo.. por ahí te lo daré.. ya javi, cuidate mucho y sigue disfrutando las vacasss... tómate un capirinha por mi !! jeje

    besossssssssss!

    david

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  2. holas, si hace muxo que no nos vemos, todo dado por las vacaiones. Gracias por transitar por mi blog, que aunque un tanto botado igual sigo llenando.
    Saludos y nos vemos en marzo, creo

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  3. Hola Javi!!!
    Justo te desconectaste cuando te iba a hablar!!
    En fin
    tengo muchas ganas de verte...
    espero que estés muy bien... y saber por qué guardas 20 mariposas en tu cajón...

    Chauuuuu

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  4. este me encantó!,

    me recordó a algo que escribí por ahi en reaport... "lo más bello de las mujeres, es que son mujeres..."(jaja muy naive?)


    pd: http://reaport.blogspot.com

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