I Parte
La aventura del hipopótamo Alberto
Ese día el hipopótamo Alberto se sentía mal, algo le incomodaba en la parte trasera de su cuerpo. Aquella mañana no tenía ánimo de nada, se quedó acostado comiéndose
Ese día el hipopótamo Alberto se sentía mal, algo le incomodaba en la parte trasera de su cuerpo. Aquella mañana no tenía ánimo de nada, se quedó acostado comiéndose
un plátano con manjar y crema,
su comida preferida.
Prendió el televisor para ver las últimas copuchas en SQP, pero apagó el televisor por la fomedad de los temas que hablaban los flamantes opinólogos y decidió encender su computador para chatear con sus amigos, pero el dolor de cabeza y espalda
Prendió el televisor para ver las últimas copuchas en SQP, pero apagó el televisor por la fomedad de los temas que hablaban los flamantes opinólogos y decidió encender su computador para chatear con sus amigos, pero el dolor de cabeza y espalda
eran tan grandes que se
acostó en su cama nuevamente.
Algo le sucedía y no sabía qué era. De un segundo a otro se queda dormido. Despertó con su corpulento cuerpo sudado y con una incomodad gigantesca en su espalda, intenta rascársela, sin embargo sus garras no llegaban por algunos kilos de más que se
Algo le sucedía y no sabía qué era. De un segundo a otro se queda dormido. Despertó con su corpulento cuerpo sudado y con una incomodad gigantesca en su espalda, intenta rascársela, sin embargo sus garras no llegaban por algunos kilos de más que se
manifestaban en la enorme
anatomía de su cuerpo.
Corrió al espejo para ver qué era lo que le sucedía y quedó espantado, dos pequeñas alas amarillas se habían instalado misteriosamente
en la parte trasera
de su sudoroso cuerpo.
Aterrado por lo sucedido decide ir donde su vecina para mostrarle estas extrañas nuevas extremidades. Cuando abre la puerta de su casa para dirigirse donde Clementina, su vecina, el par de alas comienzan a moverse aceleradamente hasta hacer
Aterrado por lo sucedido decide ir donde su vecina para mostrarle estas extrañas nuevas extremidades. Cuando abre la puerta de su casa para dirigirse donde Clementina, su vecina, el par de alas comienzan a moverse aceleradamente hasta hacer
flotar el enorme cuerpo
del hipopótamo Alberto.
Mientras se elevaba perdió de vista su hogar, cuando se alejaba más y más comenzó a dominar el rumbo de su alucinante viaje. Durante la travesía se encontró con fantásticos animales que le llamaron la atención, entre ellos un excéntrico búho vestido con una gran túnica amarilla quien lo guió por el rumbo que debía seguir para no chocar con otros animales voladores. Y una cuadra más allá en el negocio de esponjosas nubes de azúcar se encontró con un pulpo de aire comiéndose un combo triple de nube
Mientras se elevaba perdió de vista su hogar, cuando se alejaba más y más comenzó a dominar el rumbo de su alucinante viaje. Durante la travesía se encontró con fantásticos animales que le llamaron la atención, entre ellos un excéntrico búho vestido con una gran túnica amarilla quien lo guió por el rumbo que debía seguir para no chocar con otros animales voladores. Y una cuadra más allá en el negocio de esponjosas nubes de azúcar se encontró con un pulpo de aire comiéndose un combo triple de nube
verde azucarada.
Maravillado siguió su camino por largas horas, el viaje era sorprendente, nunca se imaginó el extraño mundo que había 100 metros más arriba de su enorme nariz de morrón. Pero las horas pasaron rápidamente y comenzó a oscurecer, en pocos segundos no veía más allá de su propia nariz a causa de la falta de luz, ciego y sin poder ver el camino, se estrelló con la luna menguante amarilla,
Maravillado siguió su camino por largas horas, el viaje era sorprendente, nunca se imaginó el extraño mundo que había 100 metros más arriba de su enorme nariz de morrón. Pero las horas pasaron rápidamente y comenzó a oscurecer, en pocos segundos no veía más allá de su propia nariz a causa de la falta de luz, ciego y sin poder ver el camino, se estrelló con la luna menguante amarilla,
cae y pierde el conocimiento…
…despertó agitado en su cama, la misma de la cual se había acostado horas anteriores, todo había sido un fantástico sueño, pero extrañamente sentía un fuerte dolor en la cabeza, la frota con su garra izquierda y descubre un pedazo de la luna menguante amarilla con la cual había chocado en su sueño.
¿Habrá sido todo un sueño?
¿Tendría aun las alas en la parte trasera de su macizo cuerpo?
¿Quién lo habrá llevado hasta su cama luego de chocar con la luna menguante amarilla?
¿qué crees tú?
**las mejores ideas y/o aportes pueden ser incluidos en la II parte


ooo
ResponderEliminarq pasará con alberto???
yo poayo alberto porque no como animales!!jajaja la weona...
ya no se que mas decir..aparte que el cuento está lindo y la foto es muy wrigaaaaa
besiiilloss
En el techo de mi pieza tengo unos planetas y estrellas que brillan en la oscuridad y más de alguna vez se han caído sobre mi rostro.
ResponderEliminarPuedo decir que Júpiter duele más que Venus, por lo menos en los sueños.
yo creo que efectivamente voló y chocó con la luna, lo que hay que preguntarse es el motivo de sus cuestionamientos, lo que es normal por la maravillosidad de lso hechos. javi, has visto dumbo?? creo que puede haber parecido algo similar, cuando despierta en un altísimo árbol y con un auto al lado, sin convencerse que pudo volar. pudo haber sucedido algo parecido, Alberto no puede aceptar tan fácilmente que voló... pero el pedazo de luna es escencial. yo creo que las alas siempre fueron parte de su cuerpo, pero recién ahora se está percatando y está aprendiendo a usarlas... tal como superman ! que una vez que comienza a descubrir sus poderes es un poco torpe con ellos. y quien lo llevó hasta su cama debe haber sido un amigo del buho, que sabia las rutas y por eso se percató del choque. alguien lo suficientemente grande para poder cargarlo... como un elefante volador... sí... debe haber sido dumbo... quien ya ha crecido bastante y se quedó viviendo en la altura pero que contínuamente viaja a la tierra a ver a su madre y por eso tiene la facilidad de recorrer cielo y tierra y, por ende, de ir a dejar a Alberto a su cama.
ResponderEliminarlistoco, muuuuuucha imaginación dejé jajja.
yapos buena interpretadora, cuidate mucho, hartos besos y que pases una bella navidad junto a la mara y famialia... ahbueno, mara es familia... tu hna jaja.
cariños !
david
en otra época te habría preguntado por lo que está fumando ese hipopótamo.
ResponderEliminaryo creo que no es un hipopótamo. es como la mamut de la era del hielo 2, que se cree marmota.
es una polilla. que acaba de salir de su capullo, y el señor buho se la quería comer, por que los buhos se alimentan de polillas, pero justo cuando se la iba a comer alberto choca con un tubo fluorecente y el sñor buho también y se rompe. el señor buho se marcha desepcionado por que nadie come cuando el alimento tien vidrio.
alberto cae y su vecina lo lleva devuelta a casa, junto con un troso de tubo fluorecente, el cual de hoy en adelante es el amuleto de suerte en su vida.
yo creo que es laog que nunca se sabrá...
ResponderEliminares como decir: ¿cómo llegó dumbo al árbol?
lo que nunca he visto ni espero ver
a un hipopótamo volar
Yo creo que lo que Alberto tenía en su nariz no era un trozo de luna, sino plátano pegado. No había terminado de comerse su banana con manjar y crema, y como estaba comiendo en la cama, después se acostó y paf!!.. Durmió todo el rato encima del plátano
ResponderEliminarLinda Javi!!!
veo q esto lo escribiste en diciembre...
cuándo se viene la II Parte????
besos...
tekierotontona
postea!
¿Cuándo entran a clases?
ResponderEliminar¿Se entra a clases o se sale del verano?
¿Se te ocurre otra pregunta?
¿Más vino?
¿Nos vemos por ahí?
¿Saludos?
¿Hugo?
¿Segunda temporada en el cementerio?